sábado, 29 de agosto de 2009

Había una vez..


Había una vez una historia de amor. Hoy sólo queda el recuerdo de lo que fue. Sí, se fue con sus ilusiones, esperanzas y sueños. Se fue con lo que quedaba de amor en el corazón y también se fue con el último pedazo de confianza que quedaba.
Ahora, este corazón seco y duro como piedra, se afianza a lo único que le queda: seguir latiendo sin propósito alguno más que el de seguir latiendo.
Si este cuento no parece tener un final feliz ni un: "y vivieron felices para siempre" es porque no se puede poner remiendos a un corazón que ya está roto...